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El miedo separa, el amor une


El miedo separa, el amor une

La mente es una computadora binaria. Esto significa simplemente que quiebra todo en dos partes (las dos categorías generalizadas que mencionamos antes): gusto-disgusto. Lo hace con todo, inclusive las relaciones. ¿Puedes intuir lo que esto puede significar para tu relación?

La mente separa y divide toda información, toda experiencia, toda realidad, en dos partes. El miedo separa y divide; el amor une. Entonces, el funcionamiento inconsciente de la mente es la operación del miedo cubriendo la realidad percibida, organizándola en esquemas reconocibles que se basan en la historia personal almacenada, y reconociendo sólo los datos que dan soporte y validan esos esquemas temerosos. Insiste en mantener el status quo, no importa cuán perjudicial, dañino, doloroso o incluso riesgoso para la vida éste pueda ser. ¿Aspirar el humo del cigarrillo, aunque probablemente mate al cuerpo? Seguro, mientras sea soporte de esquemas preexistentes, lo que significa que esos esquemas son soporte de lo que siento de mí mismo y de mi vida. La operación inconsciente de la mente es el miedo. Por lo tanto, todo lo que ésta reconoce y elige para validar como real, se basa en el miedo. No puede ser de otro modo, porque su principio operativo fundamental es el miedo.

Entonces, si la mente es binaria, opera con la misma relación exacta que lo hace con toda realidad percibida: es miedo categorizando y generalizando, mintiendo, sobre el amor. El miedo bloquea al amor. Más precisamente, el miedo es la ausencia de amor, del mismo modo que la oscuridad es la ausencia de luz. El miedo no tiene cualidades propias; existe sólo como ausencia de una cualidad positiva. Es la sombra de la realidad, no la realidad misma. Y porque la mente es binaria, quiebra la relación, amor, en dos partes, que automáticamente por su misma naturaleza, destruye al amor.

El amor une; el miedo divide. El miedo es la ausencia de amor. Cuando alguien me atrae, la mente generaliza esta atracción y la almacena en la categoría gusto-disgusto. Comienza rápidamente a hacer una lista sobre la otra persona: esto es lo que me gusta de ella, esto es lo que no me gusta. ¿Y puedes intuir qué lista es cada vez más larga, y por lo tanto llega a dominar la Atención? ¿Y puedes intuir aún más, cuál será el resultado de la relación, incluso si seguimos juntos?


Quizás tengas la suficiente experiencia con este fenómeno como para apreciar lo que esto significa en tu vida. Mi historia personal está plagada, como un campo de batalla después de la guerra, con los cadáveres de las relaciones fallidas que han operado en mi mente. El resultado es predecible e inevitable, porque la mente es una máquina de juzgar que opera con generalizaciones: “Él siempre… (completar)” o “Odio que siempre… (completar).” Todo juicio es una estrategia para evitar la relación porque se basa en el miedo.

Primero debe llegar el recuerdo de sí; luego sigue la auto observación. No es posible la auto observación donde haya juicio. El juicio viene de la identificación (“yo soy eso”) y se basa en el temor. El amor nunca juzga. El temor sí. El amor imparcial* es amor consciente, el amor del Ser (alma) que es Presencia y Atención madura. La Atención madura sólo observa sin hablar, catalogar, categorizar o juzgar. La Atención madura es la “consciencia atestiguadora” o el “testigo silencioso”, que es la consciencia que se percata a sí misma y se expande para incluir toda la realidad, sin excluir nada, incluyéndolo todo. Este es el nivel más maduro, el tercer estado, o recuerdo de sí. El amor imparcial lo incluye todo, no excluye nada. Nuestro Creador* es el amor imparcial.


Autor: red Hawk

Fuente: Libro "El Recuerdo de Sí"